¿Cómo llegué a ser mamá canguro? por Edurne: “y comenzó la “adicción””

Edurne, Vitoria.

“Mi hija nació a finales de diciembre del 2006. Antes de su nacimiento no miramos carritos ni nada similar porque tenía claro que deseaba llevarla de otra manera,aunque no había definido cómo. Mi madre se empeñó y nos regaló un capazo sencillito, que con el tiempo acabamos sacando de casa por no usar.

Al siguiente día de nacer la nena, salí a la calle con el dichoso carro, y ahí me di cuenta de las desventajas del armatoste… cada vez que debía salir a hacer cualquier cosa debía en cierta medida plantearme el itinerario… a algunos lugares no podía entrar porque había escaleras con puertas que se abren hacia fuera, coger un autobús con plataforma elevadora para minusválidos y carritos era una odisea. Por no hablar de cruzar las calles sin sacar el carro a la carretera para poder ver si venían coches y otras más.

Cuando mi hija tenía dos semanas de vida, me llegó un fular que en principio alquilé para ver si me hacía con él, y que más tarde acabé comprando. Era, y es, un fular largo de color azul de EllaRoo. Después de unas pequeñas prácticas en casa con un muñeco y luego con la peque, ya salimos a la calle las dos juntas, y nos olvidamos para siempre del carro.

Mi marido prefería usar otro tipo de portabebé, por lo que comenzó usando una mochila Patapum, con la que estaba encantado.

A raíz de nuestra experiencia,que resultaba tan positiva,decidí profundizar en el tema,y probar otros tipos de portabebé… y comenzó la “adicción”. Probar unos, probar otros, cambiar de modelos, colores… Creo que cada portabebé tiene su momento de uso, sus utilidades. Me formé como monitora con el fin de aprender más sobre el tema, primero a nivel personal, pero también para ayudar a otras familias con estas inquietudes, para ampliar las opciones y contribuir a dar a conocer el llevar a nuestros hijos cerca.

A día de hoy, en ocasiones sigo usando aquél primer fular. Pero hemos aumentado la familia de portabebés, y según la ocasión uso también meitai, bandolera, pouch o mochila. Actualmente en cuanto a fulares, prefiero usar uno corto, y el papi prefiere la mochila Manduca. Incluso la abuela ha usado también primero un fular y después una mochila Ergo mientras la nena se duerme con ella!

Las posibilidades son infinitas, y la satisfacción de llevarles cerca, también.”

Una respuesta

  1. ¡Qué guapisimas estais en esa foto! Y me ha encantado el relato, ojalá pueda veros pronto.

    Un beso

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