Llevando en Portabebés a un bebé con parálisis cerebral

La experiencia de una madre durante el primer año de vida de su hijo.

Debido a una hipoxia durante el nacimiento, nuestro hijo tiene una parálisis cerebral que le ha causado retrasos en su desarrollo. Llevar a un niño que tarda más en alcanzar simples logros como sujetar su cabeza, sentarse o rodar puede ser un reto importante. El bajo tono muscular es la constante con nuestro niño, aunque hemos experimentado algunos momentos espásticos; ambas cosas pueden hacer difícil colocar al bebé, pero con práctica uno puede dar con la mejor manera de hacerlo. Así mismo, diferentes portabebés han sido más exitosos para nosotros en diferentes etapas del crecimiento de nuestro hijo. Aquí presento nuestra experiencia llevando a nuestro hijo con los portabebés que tenemos: Bandolera de anillas, rebozos, fulares y portabebés de inspiración asiática. Esperamos que esto ayude a otras personas con hijos con necesidades especiales.

Llevar a nuestro hijo en portabebés nos proporciona la alegría y el privilegio de tener al niño cerca de nosotros. Dado que nuestro hijo no puede aún moverse de manera independiente como para explorar el mundo, llevarle encima nos ayuda a enseñarle la naturaleza, la actividades domésticas, juegos, deportes, gente y muchas más cosas.

Es muy importante mencionar que si la seguridad es una prioridad cuando se usan portabebés, y las dobles comprobaciones una norma, cuando hablamos de un niño con una discapacidad, el tema tiene que ser enfatizado aún más. Pregúntese siempre “¿he comprobado esto?”, y si lo ha hecho, entonces hágalo de nuevo. Merece la pena.

LOS PRIMEROS TRES MESES

Bandolera de anillas. Demostró ser de gran utilidad durante los primeros meses ya que le portábamos en posición de cuna y él iba cómodo, cálido, y cerca de nosotros todo el tiempo. También su terapeuta apoyó la elección de este portabebé, ya que nuestro hijo siempre ha tenido una hiperextensión en la espalda (la dobla hacia atrás). Llevarle en una posición más curvada le ayudó durante esos primeros meses en que la postura natural de la espalda de un bebé es curvada. La bandolera también nos ayudó con esto en la posición ranita al frente.

Fular. El fular fue la salvación durante estos meses también, ya que podíamos utilizar un rebozo corto para posiciones de cuna, o fulares más largos para posiciones de ranita o cuna (con nudo de cruz envolvente en ambos casos), el tejido podía ajustarse para sostener su cabeza según hacía falta (no tuvo control del movimiento de su cabeza hasta los 9 meses).

Portabebés de inspiración asiática. Nuestro primer mei tai fue un Sachi, que adoramos. Lo utilizamos en posición ranita, y siempre asegurándonos de que se formaba un asiento, y de que el culito estaba más bajo que las rodillas, ya que esto proporcionaba a la espalda la curvatura que nuestro bebé necesitaba.

DE LOS 3 A LOS 9 MESES

Bandolera. Aún muy útil en posición ranita, pero como nuestro bebé creció y quería y era cada vez más capaz de ver el mundo comenzamos con los canguros. Le gustaba tener los pies libres, así que nos asegurábamos de que la tela cubría bien su espalda, bajo su culito, y hacía todo el recorrido hasta sus corvas. Esta posición ayudaba al control de su cabeza, porque él hacía un esfuerzo para ver cualquier cosa que atrajese su atención. Las posiciones de cadera no fueron útiles para nosotros, ya que él era aún demasiado atónico para ellas.

Fular. Como la bandolera de anillas, genial para posiciones vientre con vientre (o barriga con barriga), pero cuando él quería tener una mejor vista del mundo le llevábamos con la cruz simple mirando hacía afuera. Siempre asegurándonos de hacer un asiento para él de forma que sus piernas estuviesen en un ángulo de 90 grados. Probamos posiciones en la espalda, pero su falta de tono hizo muy difícil conseguir una buena posición y ajuste, así que nos mantuvimos alejados de ellas durante este tiempo.

Nota: En ambos, bandoleras y fulares, las opciones mirando afuera no fueron muy cómodas para los padres, así que después de un tiempo volvimos a las posiciones vientre con vientre para dar un descanso a nuestra espalda antes de volver a las posiciones mirando al frente.

Portabebés de inspiración asiática. ¡Durante este tiempo fueron nuestros salvavidas! Las posiciones altas en la espalda fueron un refresco, ya que eran más fáciles y rápidas de conseguir con mei tais que con fulares. ¡Nuestro hijo adoraba mirar sobre nuestros hombros, y era tan confortable para nosotros! Como nuestro niño aún no tenía control de su cabeza y era alto, la longitud del cuerpo de un mei tai pequeño no alcanzaba a sujetar su cabeza, que usualmente colgaba hacía atrás en posiciones tanto al frente como a la espalda. La solución fue usar mei tais con cuerpos más largos.

DE 9 A 12 MESES

Bandolera. Como nuestro niño es más pesado ahora (su peso siempre ha sido menor que cualquier percentil), cargarlo sobre un solo hombro no es tan cómodo para largos paseos. Aún la utilizamos mucho, sobre todo porque las posiciones de cadera están comenzando a ser cómodas para nosotros ya que el control de la cabeza y el tronco del bebé son mejores. Para momentos en casa o salir a una tienda cercana aún es nuestro portabebé preferido.

Fular. Por fin estamos consiguiendo posturas a la espalda con ellos porque el control de la cabeza de nuestro hijo nos permite tomarnos más tiempo para anudar de forma que podamos conseguir un ajuste adecuado y seguro. Fulares y rebozos largos siempre han sido los portabebés más cómodos para nosotros por las múltiples formas en que distribuyen el peso de nuestro bebé homogéneamente, así que estamos emocionados con esto.

Portabebés de inspiración asiática. Ahora podemos doblar la parte superior del portabebé para poner sus brazos fuera, o para ofrecerle una vista sin obstáculos. El control de su cabeza lo ha hecho posible.

OTROS PENSAMIENTOS ¡Llevar a un bebé que ya tiene buen control de su cabeza ha supuesto una gran diferencia para nosotros! Esto es especialmente cierto para posiciones a la espalda. También él está de mejor humor mientras nos lo colocamos encima (antes solía frustrarse), lo que es muy importante por razones de seguridad (¡todos sabemos lo que supone colocar a un bebé en un portabebés cuando lucha contra nuestras intenciones!). Nuestro terapeuta adora nuestros portabebés, porque crean un asiento para nuestro hijo, ayudándole a mantener sus piernas en un ángulo de 90 grados. Incluso cuando le sostenemos sin portabebés, se nos ha aconsejado sostener sus piernas de forma que se doblen (utilizando ambos brazos, uno para sostener su tronco, y el otro bajo sus rodillas), porque esto envía un mensaje a su cerebro sobre como debería sentirse mientras está sentado, y sus músculos se acostumbran a estar en la posición correcta. Así que los portabebés realmente nos han ayudado a conseguirlo, porque mantienen nuestras manos libres, no nos cansamos y podemos tener a nuestro bebé con nosotros mientras hacemos otras cosas.

Artículo original publicado en www.thebabywearer.com

Publicado con la autorización expresa de TBW

Nombre y fotos eliminados por expreso deseo de la autora.

Traducido del original en inglés por Red Canguro.

Acerca de Red Canguro:

La Red Canguro, Asociación Española por el Fomento del Uso de Portabebés, es una asociación sin ánimo de lucro que se estableció en noviembre de 2008 con los fines de fomentar el uso de portabebés entre madres y padres y cualquier persona interesada, difundir información relacionada, servir de contacto y apoyo a personas que deseen iniciarse en el mundo de los portabebés, alentar el encuentro e intercambio de información y experiencias entre personas usuarias de los mismos, aumentar el nivel de conocimientos sobre el porteo de bebés en castellano y fomentar y difundir la crianza con apego. Para más información sobre estos temas, visita: http://www.redcanguro.org

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Llevando en Portabebés a un bebé con parálisis cerebral by Red Canguro is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Compartir bajo la misma licencia 3.0 España License.

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6 comentarios

  1. Qué artículo tan bonito. Soy maestra de educación especial y estoy segura que ningun tipo de “estimulación precoz” beneficiaría tanto como el porteo de sus papás a este bebé. Me ha encantado leerlo.

  2. Estoy de acuerdo con Djilunga… ninguna estimulación va a ser mejor que la que sus padres le pueden dar de manera constante y en la vida cotidiana.

  3. Muy interesante, gracias por publicarlo 🙂

    Un besiño

    Patricia

  4. […] Experiência: Carregando um bebê com paralisia cerebral no sling.. Abril 3, 2009 Arquivado em: Uncategorized — Dida @ 12:26 am http://redcanguro.org/2009/03/19/llevando-en-portabebes-a-un-bebe-con-paralisis-cerebral/ […]

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