¿Cómo llegué a ser mamá canguro?, por Patricia B.: “nunca es tarde si la dicha es buena”

patriPatricia B., Granada.

Mi hija es adoptada, la conocimos cuando tenía 2 mesecitos y, antes de que pudiese traérmela a casa, la estuvimos visitando todos los fines de semana durante otros 2 meses. El tiempo que pasaba con ella lo tenía que aprovechar al máximo y la tenía todo el tiempo que podía en brazos, acurrucadita contra mí, aspirando su olor y grabándomelo en la memoria, porque sabía que iba a tener que pasar otra semana hasta que pudiese volver a verla y no sabía cuánto tiempo hasta que me dejasen llevármela del todo. Así que cuando llegó ese maravilloso día no podía despegarme de ella, ¡tenía tanto tiempo perdido que recuperar!, y la tenía siempre en brazos, pese al típico comentario de “se va a mal-acostumbrar”. Lo que la gente no sabía es que ¡era yo la que ya se había “bien-acostumbrado”! Por desgracia, no conocía el mundo de los portabebés y me compré una “colgona” (mochila comercial), que solamente pude usar un par de veces por lo incómoda que era tanto para mí como para Elena, aunque eso no impidió que las dos disfrutasemos muchisimo de estar juntitas “a pelo”.

Cuando Elena cumplió los 2 años, una amiga (¡gracias, Merce!) me comentó los diferentes portabebés que existen, las ventajas de unos y otros y me dijo que entrase en la Red Canguro.

Primero me hice con un fular casero para practicar con tanta tela y los diferentes nudos. Merce me advirtió que, por la edad de mi niña a lo mejor no le iba a gustar el tema por no haberlo probado nunca, pero la sorpresa fue que a Elena ¡le encantaba! Desde el primer día se quedaba tranquila mientras ajustaba la tela y siempre estaba dispuesta a que la subiese con el fular. Así que fue la señal que yo necesitaba para ver que no era demasiado tarde para empezar y me compré una bandolera, ¡¡qué maravilla!! Cuando la llevo en la cadera o se me queda dormida delante, ¡la noto tan pegadita! Y le acaricio la espalda por encima de la tela y me imagino que esa habría sido la sensación de haberla podido tener dentro de mi barriga.

Patri1

¡Estoy tan agradecida de haberos encontrado! Porque, no solamente estamos recuperando momentos perdidos, ¡sino que estamos sintiendo otros muchos nuevos!

Después ya vinieron el mei-tai y los fulares “de verdad”, con los que nos encontramos mejor todavía. Ella ya tiene 28 meses y vamos a seguir disfrutando de nuestros trapitos hasta que ella quiera, y tengo claro que para nuestro próximo hijo no va a existir otra forma de desplazarse que no sea encima de mamá o de papá.

15 comentarios

  1. Patri! qué historia tan bonita, me tienes con lágrimas en los ojos de la emoción, cuando cuentas que le acaricias la espalda a través de la tela e imaginas que esa hubiera sido la sensación de tenerla en tu barriga, ¡a mí me pasa igual, es así! yo sí la tuve, y poder seguir acariciandola fuera, como en la tripa, a cada rato, por simple placer, es maravilloso.
    Me alegra mucho que descubrieras los portabebés y me encanta haber podido leer tu historia, muchísimas gracias por compartirla.
    Un abrazo enorme para las dos.

  2. hola, tu historia es preciosa, me ha emocionado muchisimo, el tener a tu pequeña bien pegadita a ti, es una sensacion maravillosa, enhorabuena, y os deseo lo mejor a las dos por siempre

  3. Una historia preciosa Patri! Gracias por haberla compartido y os deseo un porteo muy feliz!

  4. Salud! sí, qué historia tan tierna!! a mí también me has emocionado. Gracias! besitos.

  5. Muchas gracias!!Si es que tener un hijo es lo mejor del mundo, pero poder disfrutar de el llevandolo y sintiendolo cerquita gracias a los portabebes es genial!!

  6. Gracias por compartir tu historia. Es preciosa y me ha encantado.
    Un beso guapa!

  7. Gracias por compartir tu historia. Me ha encantado, Patricia

  8. Tocaya, que historia tan bonita, me ha encantado leerte,
    Un besiño

  9. ¡Pero si os pareceis y todo! No lo hubiese adivinado nunca. Me parece una historia genial, muchísimas gracias por compartirla.
    Besitos.

  10. Patri, con esa sonrisa acogedora que tienes siempre y el amor que destilas, es normal que tu hija siempre quiera ir pegadita a ti.

    Disfrutad cada día de vuestra maravillosa familia. Seguro que antes o después, en el momento preciso, llegará un hermano para Elena y gozaréis todos gracias al nuevo cangurito.

    Un beso enorme.

  11. que historia tan bonita… me encanta que a tu niña le guste tanto ir encima…
    por cierto tienes una sonrisa muy dulce…
    me encantan estas historias, que son las nuestras…
    realmente para mi esto es lo mágico de los portabebes… todo lo que nos transmiten…
    un beso grande, yoly

  12. Hola Patricia, te felicito dos veces:
    1- por brindarle tu amor a un angelito a quien decidiste adoptar, “eso es grande” y
    2- por usar los portabebes tradicionales, de esa manera la disfrutaras por mucho tiempo sobre tu pancita, es lo maximo, por que la puedes gozar y disfrutar….

    Adelante compañera cangura!!!!!!
    Bendiciones!!!

  13. ¡Que historia más bonita! Muchas gracias por querer compartirla 🙂

  14. Hola patri! Ahora entiendo muchas cosas… y con el tiempo tu entenderás otras de mi…. Por si no sabes quien soy, soy tu profe de informática…

    Me alegro de haberte encontrado aquí por casualidad. Un besazo

  15. Muchas gracias a todas, me emocionan vuestros comentarios.
    Irene, me alegro de que hayas entrado en esta web, vas a tener la suerte de disfrutar de tu futuro hijo con los portabebés desde el principio!

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