El porteo a la espalda de recién nacidos, por Marie

Doble hamaca invertida, elástico JPMBB, bebé con 12 días

Os presentamos otro artículo de Marie, que complementa al que publicamos hace unos días, del blog francés Papotages autour du Portage, traducido al castellano por Red Canguro con el permiso de su autora. Todas las fotos son de la autora y no se permite la reproducción de las fotos ni del texto sin su permiso. Las opiniones respecto a las distintas marcas son personales de la autora y no implican a Red Canguro. Esperamos que disfrutéis este artículo muy técnico y detallado sobre el porteo de recién nacidos escrito por una mamá muy experimentada!

***

Llevar a un recién nacido a la espalda

Como prometí, vuelvo para contaros mi experiencia sobre el porteo a la espalda… No voy a reiterar las ventajas de esta práctica, ya escribí un artículo sobre la cuestión, me voy a contentar con hablar del porteo a la espalda con un bebé muy pequeño.

Cuando nació Candela, me dije a mí misma que no me la pasaría a la espalda antes de que tuviera un mes, me había fijado esta fecha porque juzgaba y sigo pensando que un recién nacido no tiene fundamentalmente necesidad de ser llevado a la espalda desde sus primeros días. El porteo a la espalda forma parte de la evolución de las necesidades de la pareja porteador/porteado. Las primeras semanas, estamos conociendo a nuestro pequeño, necesitamos verlo, sentirlo, tocarlo… Necesitamos también acostumbrarnos a manipular su cuerpecito, tomar confianza en nuestros gestos. El bebé también se muestra sereno en el pequeño caparazón mullido de los brazos o de un fular que seguramente le hará volver a sentir el bienestar ya conocido en el vientre materno. Si lo amamantamos, la fuente está muy cerca, escucha los latidos del corazón, ruidos que ya le resultan familiares.

No obstante, en nuestra querida sociedad occidental, el apoyo a la maternidad no es algo que se dé habitualmente. La joven mamá muchas veces debe rápidamente volver a sumergirse en el baño de la cotidianeidad con muchas veces niños mayores de los que ocuparse y un hogar que gestionar… Recuerdo que la primera semana, no tenía prácticamente tregua: apenas había tenido tiempo de fregar los platos y la pequeña, a la que había dejado unos momentos en su gandulita reclamaba en seguida el calor de mi cuerpo… En fin, la llevaba delante pero me parece menos eficaz el porteo así… estamos profundamente centrados en el bebé, la libertad de movimientos queda reducida… Resumiendo, cuando debía ocuparme de recoger los juguetes que estaban por todas partes en la casa, ocuparme de la colada, recoger y limpiar la cocina, estaba tentada de quitarme de encima a la pequeña para hacer lo que tenía que hacer lo más cómodamente posible. Y por supuesto esto no le gustaba nada a mi pequeña miss. Cabe decir que si no me equivoco, en los países donde la tradición del porteo está aún presente, no se lleva a los bebés a la espalda hasta que no han pasado semanas o incluso meses. El portabebés es una necesidad práctica, la mamá se ha recuperado del parto y puede retomar el curso de su vida. Las primeras semanas, la vida en comunidad permite satisfacer las necesidades de contacto del bebé, la joven puérpera es respaldada en la gestión de las tareas cotidianas por otras mujeres de la comunidad. Estar rodeada, apoyada, permite pasar de los portabebés, eso hay que decirlo.

canguro atrás, fular Dolcino, 8 días

Así que hacia los 8 días quise probar el porteo a la espalda con la pequeña, de manera totalmente puntual para ver cómo me las apañaba, y quedé muy sorprendida de ver que la puesta a la espalda de un recién nacido, la manipulación del fular en la espalda, me resultaban sencillas.

La experiencia con mi hija mayor, aunque no tuviera experiencia en el porteo a la espalda con un bebé tan pequeño, me ayudó a estar lo suficientemente segura de los gestos y poder lanzarme en buenas condiciones.

Así que me lancé con un canguro a la espalda con mi fular Dolcino, que me parecía lo suficientemente fino y flexible como para envolver sin dificultad a un recién nacido. Debo decir que este tipo de fulares, como mi Zara de Ellevill, están para mí particularmente adaptados al porteo de un recién nacido: se colocan bien, no forman arrugas y se estiran sin dificultad. Me costó mucho domar mi Lana Harmonie, que compré nuevo para el nacimiento de mi bebé y que me pareció más áspero y rígido, así que más difícil de tensar y colocar sobre la espalda de un bebé tan pequeño. Dicho esto, es algo totalmente subjetivo.

Después de esta primera prueba y tras volver a tener libertad de movimientos, estuve más que tentada de volver a experimentarlo… Así que siguió toda una serie de porteos a la espalda de la cual voy a intentar relataros ahora las conclusiones que he extraído:
Antes de nada, para llevar a un recién nacido a la espalda, hay que tener una cierta experiencia en la manipulación del fular pero también una cierta experiencia en ayudar al bebé a posicionarse lo mejor posible. En efecto, tan pequeño, el bebé puede moverse mucho durante el tiempo que el fular le sostiene como si ya buscara un apoyo, lo que complica un poco su colocación. A medida que la tela se estira, hay que ayudar al pequeño a que quede bien posicionado. Siempre se le puede recolocar después de terminar el anudado, pero es mejor estirar la tela sobre él cuando está en una posición correcta para su estabilidad sobre la marcha y dejar lo más flojas posibles las bandas que se vuelven a pasar sobre la base para asegurar el anudado, como en el caso del canguro a la espalda. Lo detallaré más adelante.

¿Qué posición?

Pues la misma que la que el recién nacido adopta cuando es llevado delante: rodillas ligeramente abiertas, más altas que las nalgas, por lo tanto la pelvis bien basculada para permitir al niño estar profundamente sentado, pies vueltos hacia afuera y ligeramente abiertos… Después de observar cómo mi hija colocaba espontáneamente sus pies, me di cuenta de que los orientaba más bien hacia arriba, como para agarrarse mejor. De todas formas, conviene que cada uno observe cómo su bebé se coloca al llevarlo en brazos, barriga contra barriga en posición fisiológica, es decir poniendo un brazo bajo sus muslos para ahondar la flexión de las rodillas y permitirle redondear su espalda basculando la pelvis. Personalmente, para mí la mejor manera de conseguir posicionar bien a mi hija desde que pongo la tela sobre ella ha sido poner una mano sobre sus pies más o menos juntos para mantenerla con la pelvis bien basculada, y realizando al mismo tiempo un estiramiento previo de las bandas de tela con la mano libre. De este modo, podía también colocarla bien alta levantándola sobre mi espalda si lo necesitaba. Una vez el nudo terminado, recolocaba sus pies más en el eje vertical de las rodillas. Este estiramiento previo me permitía colocarla mucho mejor en la posición correcta antes de afianzar el estiramiento de la tela.

canguro atrás, fular Lana Harmonie

También he observado que cuando el bebé se posiciona con los brazos replegados, las manos al nivel de los hombros o la barbilla, es decir los miembros superiores lo más simétricos posible respecto a la columna vertebral, se coloca mejor en posición fisiológica.

¿Cómo ponérselo a la espalda?

Con un recién nacido, la técnica de la cigüeña es la más adaptada: ciñendo al bebé en el bolsillo de la tela suficientemente tensa para contenerle como en un saquito, el bebé llega normalmente bastante bien colocado a la espalda de su portador: las rodillas ya están flexionadas (aunque lo más común es que haya que mejorar todo esto estirando de los bordes del fular, para que el asiento sea bien profundo), los brazos quedan normalmente bien orientados y es por lo tanto más sencillo rectificar su posición. Con la técnica de la cigüeña, el bebé queda colocado también más alto en la espalda del portador, basta con poner una mano en la base para hacerle descender un poco. La técnica da seguridad, al estar el bolsillo que contiene al bebé ya formado, basta con volver a estirar de los bordes de la tela levantándose lo máximo posible para realizar el anudado en buenas condiciones.

Podemos montar al bebé en cigüeña acostado sobre un soporte o estirado sobre el brazo del portador. Esta última manera puede servir cuando debamos ponernos al bebé a la espalda pero no tengamos un soporte disponible.

Aquí hay algunos vídeos que muestran cómo se hace:
http://www.dailymotion.com/video/xgcvra_monter-cigogne-nourrisson_lifestyle
http://www.jeportemonbebe.com/fr/videos-jpmbb/toutes-les-videos-dos/
En este vídeo, podemos ver una puesta a la espalda en cigüeña partiendo de un bebé en brazos:
http://www.dailymotion.com/video/xf0287_sac-a-dos_people

También podemos pasar al bebé a la espalda a través de la cadera, ya cubierta por el fular. En este caso, el bebé llegará más bajo en la espalda. Para algunos anudados, esto no supone ningún problema, al contrario. Si deseamos ponerlo más alto, hay que izar al bebé sobre la espalda, lo que implica que será necesario recolocarle lo suficiente estirando bien de las bandas del fular. Personalmente me parece que al pasarlo por la cadera, los brazos del recién nacido tienen tendencia a descontrolarse, un brazo más alto que el otro, o una mano dada la vuelta por ejemplo… y entonces será más difícil colocar sus miembros superiores correctamente.
http://www.youtube.com/watch?v=RlaqwphjP5Y

¿Qué nudos?

Canguro, doble hamaca, hamaca simple, mochila cruzada, esto es lo que he probado con mi minipeque.

El canguro: Se dice que es el nudo fisiológico por excelencia. Con una anilla, poniendo los tirantes como en una mochila, cruzando o haciendo un twist con las bandas sobre el pecho, uniendo un tirante con la segunda banda que viene de debajo de la base del bebé al nivel de un hombro… Cada uno podrá realizar la técnica que más le convenga…

doble hamaca invertida, fular Zara Ellevil

Con un recién nacido, prefiero la técnica que muestro en el vídeo cuyo enlace aparece más abajo porque hay que asegurar siempre el canguro repasando una o dos veces las bandas sobre su base, y así me parece que sus pantorrillas, tobillos y pies guardan una mayor movilidad. No hay que apretar demasiado esta banda, gestionar la tensión ejercida es algo que se aprende. Las primeras veces, en el momento del paso de la banda de tela sobre la base de mi hija, colocaba uno o dos dedos entre sus muslos y la tela y volvía a traer la banda hacia mí poniendo cuidado de respetar ese límite en el momento de unirlo con la otra banda, allí donde el anudado queda bloqueado por primera vez.

doble hamaca normal, elástico JPMBB

También he porteado a veces repasando las dos bandas sobre la base y aquí hace falta aún más vigilancia para no bloquear las pantorrillas y los tobillos del pequeño. Cuantas más capas, más riesgo de ejercer demasiada presión a este nivel. Los pies tienen que estar libres de tela. Con un recién nacido nunca cruzamos las bandas sobre y bajo sus muslos para no forzar la separación natural de sus rodillas. Si las rodillas del pequeño quedan demasiado separadas, los pies se saldrán hacia afuera, es decir que ya no quedarán tanto en el eje de las rodillas y su espalda se mostrará más rígida. El porteo será menos fisiológico.

He aquí un vídeo:
http://www.dailymotion.com/video/xf0287_sac-a-dos_people

La doble hamaca

He adorado estos anudados con un recién nacido con algunos de mis fulares de sarga cruzada y mis JPMBB… ¡más incluso que un buen canguro! Particularmente la doble hamaca invertida, que encuentro especialmente simple de realizar y fisiológica para un recién nacido.

Si el bebé está bien posicionado, queda perfectamente estable, se mantiene el redondeo de su espalda, la cabeza se coloca perfectamente en el eje de la columna, la superposición de las dos hamacas asegura un excelente apoyo de la parte superior de la espalda del bebé, sin ejercer presión sobre la nuca, lo que permite colocar bien su cabecita.

Una de las grandes ventajas de la doble hamaca invertida es la ausencia de bandas que vuelven a pasar sobre la base del bebé.

Aquí hay dos vídeos que muestran dos técnicas diferentes para realizar la doble hamaca invertida:

La doble hamaca clásica, con la banda pasando sobre el pecho, es más difícil de realizar con un recién nacido, sobre todo cuando se monta la segunda hamaca.
Personalmente, prefiero los fulares tejidos de sarga cruzada finos y flexibles pues el anudado se coloca más fácilmente.
Cabe destacar que estos anudados son una gozada con el fular JPMBB.
Algunos vídeos:
http://www.dailymotion.com/video/xem49z_double-hamac-inverse-version-2_lifestyle
http://www.dailymotion.com/video/xgcwaf_p1010556-converted_lifestyle
http://www.jeportemonbebe.com/fr/videos-jpmbb/toutes-les-videos-dos/

hamaca simple, 5 semanas

Este anudado puede realizarse bastante pronto con un bebé pequeño y un fular tejido. Es un anudado generalmente un poco más bajo en la espalda puesto que el recién nacido no debe de ser llevado con los brazos bajo el tejido. En algunos casos, podrá tener tendencia a doblarse un poco hacia un lado. Entonces podréis intentar colocar al bebé descentrado sobre vuestra espalda. Dado que el anudado es asimétrico, el bebé se colocará mejor sobre vuestra espalda.

Aquí un vídeo que muestra cómo hacerlo, mi hija tiene 5 semanas:
http://www.facebook.com/#!/video/video.php?v=1472223639795&oid=315550049740&comments

Cruz envolvente con tiras cerradas

Este anudado cruzado debe realizarse dejando las tiras cerradas a los lados. Con un fular tejido, o incluso con el JPMBB. Como es un anudado con el que el bebé queda pegado contra el portador, se estabiliza bien bajo una sola capa de tela. Este anudado se realiza generalmente más bajo en la espalda. Conviene por lo tanto prestar mucha atención a la combinación nudo placado / porteo bajo sobre la espalda respecto a la cifosis total del bebé.

¿Qué fulares?

Un fular tejido de sarga cruzada o un fular elástico de calidad.

Respecto a las marcas, cada uno tendrá sus preferencias, no existen realmente reglas.
Personalmente, como ya he dicho, he dado preferencia a mis fulares más finos y flexibles porque me parecen más sencillos de manipular. El jacquard del fular Zara es una maravilla para las dobles hamacas.

En cuanto a los fulares elásticos, el JPMBB es uno de los que encabeza mi decena de elásticos. El bebé queda envuelto impecablemente, el tejido se manipula cómodamente, el nudo se mantiene… A mi pulguita también parece gustarle para dormir una larga siesta. Incluso prefiero los anudados a la espalda con este fular que con los fulares tejidos.

¿Y los otros portabebés?

cuna tumbada a la espalda, bandolera Dolcino

De igual forma que no hay reglas respecto a las diferentes marcas de fulares de sarga cruzada para portear a un recién nacido a la espalda, igualmente es importante decir que algunos tipos de portabebés no están en absoluto adaptados al porteo de un bebé tan pequeño, no únicamente en la espalda sino también delante.

Las mochilas preformadas, aunque muy sencillas de usar a la espalda, no están en absoluto adaptadas al porteo del recién nacido. Estos portabebés, que deben ser mínimamente evolutivos, tienen un asiento demasiado grande. Hay que meter al niño con las piernas cruzadas en el portabebés, lo que no es una posición muy fisiológica visto que puede apoyarse sobre sus pies y su libertad de movimientos queda comprometida. De ahí que sea complicado colocar igualmente a un recién nacido a la espalda.

Storchenwiege babycarrier, 2 meses

Los meitai regulables en altura y anchura como el meitai Storchenwiege Babycarrier y el Chimparoo están adaptados al porteo de un bebé de pocas semanas.

Las bandoleras permiten portear en hamaca simple a la espalda. Posicionando bien las anillas sobre nosotras con un prerreglaje de la tela adecuado y colocando al bebé bastante alto en la espalda, el porteo a la espalda puede hacerse pronto. Para una mayor estabilidad del bebé, podremos instalarlo un poco descentrado en la espalda, como en la hamaca simple anudada.

portabebé de Laos a la espalda como cruz envolvente

El podaegi: Este portabebé de inspiración asiática sin tira para la cintura permite colocar a un recién nacido respetando la separación natural de sus piernas, delante pero también sobre la espalda, sobre todo con la cruz envolvente.

Si queréis lanzaros en el porteo a la espalda con un recién nacido, y no tenéis experiencia con niños más mayores, lo mejor es seguir un taller de porteo con una monitora experimentada que sabrá acompañaros en buenas condiciones.

¡Feliz porteo a todas y todos!

Artículo original aquí.

3 comentarios

  1. Un artículo que creo que puede ser muy útil para todas las madres que se plantean pasarse a la espalda a sus bebés chiquitines. Muy ilustrativo, con mucha información razonada, muchas opciones y muy completo. Lo único que añadiría es que nos aseguremos de que el fular esté suave y manejable antes de usarlo con el bebé, más importante aún si cabe con recién nacidos. Para ello podemos utilizar un fular que hayamos usado anteriormente con un hermanito, de segunda mano o “domarlo” previamente durante el embarazo como se explica en esta entrada https://redcanguro.wordpress.com/2008/12/06/el-fular-de-los-mil-usos/
    ¡Gracias a Marie y al equipo de traductoras!

  2. me ha encantado, mil gracias Marie 🙂

  3. ¡Que bueno! en septiembre seré mamá primeriza y novata en el porteo (me he comprado un gipsy mama elástico). ¡ ojalá me atreviera a portearlo a la espalda desde chiquitito! Me veo patosa para intentarlo pero me parece fantástico y tiene que ser comodísimo para una y para el niño. Me ha encantado tu post. Ojalá me anime cuando el niño tenga unos mesecitos.

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