Lactancia y portabebés, por Jemina

Artículo redactado para Red Canguro por Jemina González, asesora de lactancia y miembro de Red Canguro

Una de las muchas cosas que me atrajo del mundo de los portabebés cuando tuve a mi segundo hijo, era la posibilidad de amamantar “sobre la marcha”, es decir, no tener que deshacer el nudo del fular o sacar al bebé del portabebé que sea para poder darle el pecho.

Puede parecer una tontería, pero facilita mucho las cosas, sobre todo cuando estás fuera de casa y no puedes hacer un alto en el camino para darle el pecho, sea porque no hay dónde hacerlo con la tranquilidad que te gustaría o bien porque tienes prisa y no puedes parar.

Me he encontrado en muchas ocasiones en las que tener el portabebé me ha ido muy bien para darle el pecho, primero a mi segundo hijo, ya que con el mayor no conocía este gran aliado de la lactancia, y desde hace un mes a mi hija recién nacida.

He dado teta en la cola de una atracción en Disneyland Paris, con el nene en la Manduca. En medio del Puente de la Torre de Londres, un día de mucho viento y frío, con mi hijo de casi 3 meses bien calentito dentro del fular. Yendo a llevar o recoger a mi hijo mayor del colegio (ya sabemos que la teta no espera, pero los horarios escolares aún menos). En medio del supermercado, haciendo la compra…. En multitud de situaciones diferentes.

También me ha servido para encontrar un poco de intimidad, ya que aunque no busco dónde esconderme para amamantar, aunque haya gente que a veces te lo insinúen o directamente te lo espeten, sí que gracias a las telas del fular o la bandolera, o la capucha del mei o la mochila, puedo cubrirme un poco, ya que tengo mucho pecho.

Las posibilidades de dar teta en un portabebés es como el lema de este año de la Semana Internacional de la Crianza en Brazos, todo un mundo.

Aunque la mayoría de veces pensamos en una posición en horizontal, la típica cuna, lo cierto es que la postura más fisiológica para amamantar a un bebé es justamente la vertical, o ligeramente en diagonal, con todo el cuerpo del bebé reposando sobre el cuerpo de la madre.
En esa posición, a los bebés más pequeñines, incluso a los prematuros que ya pueden mamar directamente del pecho, les es más fácil hacer un buen agarre, pues el pezón les queda justo por encima de la nariz, activando su instinto de búsqueda. Inclinan su cabecita hacia atrás, liberando las vías respiratorias, abren mucho la boca para alcanzar el pecho y de esa manera, a veces con un poco de ayuda por parte de la madre, el pedazo de pecho que les entra en la boca es lo suficientemente grande para permitir una buena succión-deglución sin dañar o lastimar el pezón.

Así pues en la posición vertical, en ranita, que usamos en cualquier portabebé ergonómico, sólo con bajar un poco el portabebé o, si nuestro pecho lo permite, subiéndolo para llegar a la boca del niño, podemos amamantar a nuestro hijo.

Claro que no todos los binomios o diadas bebé-mamá, pueden beneficiarse de esa postura. En mi caso por ejemplo, al tener un pecho tan grande y caído, comparado con el tamaño de mi hija recién nacida, amamantarla así todavía no me es posible. Así que hemos tenido que variar la posición de ventral a cuna para darle el pecho, y una vez ya ha terminado de comer, volver a desajustar el nudo para reposicionar al bebé.

Otra de las ventajas de los portabebés en el tema de la lactancia, es que muchas veces nuestros hijos se pasan horas y horas al pecho, o bien cuando se sueltan ya dormidos, si los queremos dejar en una cuna/cama/cochecito….. se despiertan y hay que volver a ponerlos al pecho para dormirlos. Eso no suele suceder en un portabebé. Es muy probable que una vez tu hijo se haya saciado, tanto a nivel físico (al tomar la leche que necesita) como a nivel emocional (succionando tanto tiempo como quiera para llegar a relajarse y dormirse) él sólo suelte el pezón. Sigue pegadito a mami, y además apoyando su carita contra la piel de tu pecho. ¿se te ocurre lugar mejor para echar una siestecita? El portabebé te permite seguir “con la teta al aire”, disponible para la siesta de tu bebé, pero a salvo de miradas indiscretas.

También es un gran aliado para aquellos que, como mi hija, tienen reflujo. La verticalidad les ayuda a no echar tanto, a que si lo hacen no haya peligro de que se ahoguen con la leche que sacan. También les alivia de los temidos “cólicos”, que no son más que la manifestación física de un exceso de estrés sumado a la inmadurez de su sistema digestivo. Otra vez la verticalidad, unido al contacto físico con su porteador, les ayuda a que el sistema digestivo funcione mejor. Y así lo demuestran por los pedetes, provechitos…., así como por la relajación de estar en brazos.

En definitiva, la crianza en brazos está íntimamente ligada a la lactancia materna, pues ambas cosas son LO NATURAL. No hay más que ver cómo en las sociedades a las que tenemos el atrevimiento de llamar Tercer Mundo, las madres suelen cargar a sus hijos pequeños a la cadera en bandoleras hechas con un pedazo de tela, a veces de los más minúsculo, para que tengan libre acceso al pecho.

Si quieres saber más sobre cómo se alían portabebés y lactancia, no dejes de leer este artículo de Red Canguro con vídeos y consejos prácticos. También puedes descargarte nuestro tríptico “Aúpa y Teta”.

10 comentarios

  1. Pues aunque estoy de acuerdo con lo que explica, me da un poco de pena que vayamos tan aprisa siempre que no podamos pararnos a disfrutar de unos minutos de lactancia, tanto las mamás como los bebés. Es verdad que la teta no puede esperar, pero si me es posible, intento siempre buscar un “momento relax” para amamantar, aunque ello me suponga hacer esperar al peque cinco minutos. Nos compensa luego.
    Gracias igualmente por esta aportación tan útil.

    • Gracias por tu aportación Novata.
      Por supuesto la lactancia es algo maravilloso, un momento de relax fantástico, y así hay que vivirlo. Es un momento para los dos, sin otras interferencias, un momento de vínculo que no debería estorbarse.

      A lo que el artículo se refiere es a que gracias a los portabebés, no necesitamos hacer esperar al bebé cuando no estamos en algún lugar donde poder obtener ese relax.

      Siempre es más fácil poder sentarse tranquilamente en un parque y amamantarle, sin prisas, que andar por la calle sujetándose la teta para ir a recoger al hijo mayor al colegio.

      Pero esa situación, igual que la de tener que amamantar en el transporte público o en el supermercado….. se presenta muy a menudo. Esa es la ventaja de los portabebés, que podemos amamantar a nuestros hijos y responder a su demanda casi antes de que exista. Ya sabes, cuando por sus movimientos de lengua, chasquiditos…. nos indican que quieren mamar, sin necesidad de que empiecen a llorar.

      Con mi primer hijo no conocía los portabebés, y cuando estaba en la calle y debía buscar un lugar para darle de mamar, “ese momento de relax”, a veces era muy estresante. El niño muerto de hambre en el cochecito, yo acababa sacándolo y llevándolo en la teta “a pelo” mientras empujaba el carro buscando aquella cafetería en la que no fumen (entonces no estaba prohibido en ningún sitio) o un banco en un sitio donde hubiera algo de sol en invierno o sombra en verano……

      No siempre podemos parar y relajarnos para darle el pecho, y en ese momento agradeces muy mucho poder darle la teta “durante la marcha”

      Un beso.

  2. Hola jemina.
    Ya sabes que te sigo. Me encanta tu trabajo. Hay algun grupo donde pueda ir para aprender mas de mi fular? Un abrazo.

  3. Ayer mismo estuve pensando en esto mientras mi peque de 8 meses mamaba estando en el mei y columpiaba a la mayor de 3 años en el parque…
    Con respecto a lo de mamar en vertical, cuando tenía 6 meses, empezó a salirme una mastitis y simplemente con ponerla en esa postura, se me curó sola sin más!
    Y lo de dormir después de, ¡es cierto! La mía si se duerme y se despierta sin el pecho en la boca, se pone a berrear, pero si se duerme en el mei tai, se tira horas escuchando mi corazón sin inmutarse!

  4. [...] siguiendo con el tema de la lactancia, Jemina nos cuenta en su post cómo compaginar la lactancia y los portabebés, en el blog de Red [...]

  5. [...] y lactancia, no dejes de leer el artículo ¡Aúpa y Teta! con vídeos y consejos prácticos y el artículo Lactancia y Portabebés de Jemina, asesora de lactancia. También puedes descargarte nuestro tríptico “Aúpa y [...]

  6. Hola, mi beba tiene casi 5 meses y lleva 3 meses usando un fular, que por cierto es de cortas medidas 50cm x 4m, razón x la cual no he dado con la posición de cuna para amamantar…pero bueno, el asunto es que el porteo no es muy común en mi ambiente (Andes Venezolanos) y toooodo mundo me dice que estoy “malcriando” a mi beba acostumbrandola a dormir con la teta y cargandola en el fular, lo que más me preocupa es que en 4 meses debo dejarla para reincorporarme al trabajo y cada vez está más apegada, ustedes dirán que el “apego” es la mejor forma de criar y mi instinto de madre me señala que lo haga así, pero lo cierto es que nadie le llevará esta rutina a mi beba más que yo… que hago? me desprendo de ella un tanto o sigo como voy??

    • Hola Carla,

      Para tu bebita no hay nada como estar cerquita tuya. Volver al trabajo no es una excusa para dejar de llevarla a tu lado, para seguir haciendo lo que haces, que no te confundan!! Al contrario, así será más fácil que cuando os volvaís a encontrar cada día después de esas largas horas, recupereís el contacto que os hacía falta, a las dos!

      Cuentale a tu bebita todo, tenla prevenida de lo que va a ocurrir, ya verás como a su nivel, lo va a entender y será mucho mejor y más llevadero para las dos.

      Un besito!
      Merce

  7. Ayer mi nene cumplió dos años y todavia disfrutamos de la lactancia juntos asi que imagina en este tiempo la de aventuras que hemos vivido jajaja. Hay dos que recuerdo especialmente. Una cuando tenia dos meses, mientras estábamos mirando frigoríficos porque necesitábamos comprar uno, mi nene necesitaba a sus pechitos y alli, mientras yo iba andando y escogiendo el estaba tranquilamente mamando y disfrutando del momento.
    Y el otro fue hace poco en Roma visitando el vaticano y alli, en medio de la basilica de san pedro mi nene tenia sueño y quería sus pechitos. Asi que alli nos pusimos en el filo de una columna pero vino el guardia corriendo a llamarnos la atención, hasta que vio lo que hacíamos y con una sonrisa nos dejó seguir tranquilamente.
    Me encantará contarle todas estas cosas a mi bichito cuando sea grande.

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