Llevar al bebé en brazos en occidente. Ideas culturales e imágenes sociales

En Red Canguro seguimos celebrando la Crianza en Brazos.  El lema para este año fue Portear una tradición, y publicaremos una serie de artículos en relación a esta consigna

Artículo escrito por Merce, publicado originalmente en su blog Mi Saquito Mágico y reproducido aquí con permiso de su autora.

Descubrir el mundo de los porta bebés es toda una experiencia llena de alegrías y sensaciones. Sin embargo, en general, en Occidente tenemos tendencia a usar portabebés llamados “de posición ventral”, es decir, posicionando al bebé contra el pecho del porteador. Son precisamente este tipo de mochilas porta bebés más comerciales las que actualmente dan una imagen quizás reduccionista y distorsionada de lo que realmente es el porteo de un bebé en la actualidad. Llevar al bebé largo tiempo en porta bebés se sale de la práctica común y por lo tanto no es nuestra imagen habitual de la maternidad.

Por un lado las mamas hoy en día necesitamos encontrarnos seguras en nuestra maternidad. La gran cantidad de cuestionamientos a los que estamos sometidas como madres (por hacer esto o lo otro); la pérdida de confianza en nuestros instintos; y la cantidad de información distorsionada o no por lo comercial, hacen que nos veamos poco capaces o muy inseguras, e incluso desinformadas con la llegada, sobre todo, de nuestro primer hijo y porque no, también del segundo.

A todo ello también tenemos que unir la racionalización y cientificación de las cuestiones más básicas de la vida cotidiana que nos impiden en muchas ocasiones guiarnos precisamente de lo más básico: nuestros instintos.

Es por eso que el llevar al bebé en la espalda, lo que llamamos: el verdadero comienzo del porteo del bebé, causa en muchas ocasiones sino estupor, sí temor, desconfianza o una mezcla de sentimientos entre tiernos e inseguros, que en cualquier caso muchas veces, son ambivalentes. ¿Cómo ser capaces de semejante cosa si no podemos ver al niño? ¿Es tán fácil llevar en la espalda al bebé?. La respuesta es sí, es muy fácil.

El problema, es que para nosotras perder de vista a nuestro bebé es difícil en términos afectivos y de seguridad en nosotras mismas. A destacar que recientemente incluso las marcas más conocidas de carritos de bebé fabrican cada vez más modelos en los que continuamos viendo al bebé durante más tiempo mientras empujamos el enorme artefacto. Igualmente las marcas más comerciales de portabebés simplifican los efectos de portear a nuestros hijos reduciéndolo a posiciones ventrales.

Sin embargo nos adaptamos y nos concentramos en lo comercial sin darnos cuenta de que lo más básico está más acorde con nuestros sentimientos y nuestras necesidades.

Llevar al bebé se convierte desde su nacimiento en una necesidad para la madre, que no sólo recupera rápidamente la confianza en sí misma llevando a su hijo en brazos con un dispositivo adecuado, sino que le ayuda a confiar en sus instintos. Además la devuelve a la vida activa con mucha más rapidez, comodidad y facilidad de lo esperado. Todo ello ocupándose de su pequeña cría, que no lo olvidemos, es lo más importante para ambos, y para todos.

Por otro lado la familia descubre que para el bebé ser llevado en brazos es totalmente indispensable para su superviviencia y su bienestar. Realizamos entonces que el llanto del bebé esconde necesidad no sólo de alimento, de higiene o de sueño y cuidados, sino simplemente de contacto. Para el bebe recién nacido el cordón umbilical que hemos cortado le unirá todavía, aunque invisible, durante casi un año a la existencia de la madre o en su defecto a su adulto de referencia. Para el bebé no hay aún dos individuos, él (ella) aún ES un sólo individuo, que forma parte indivisible de su madre y se concibe como tal. Es por eso totalmente legítimo lo que reclama, por supervivencia.

Quizás el hecho de que ciertas marcas más comerciales se apropien de este tipo de iniciativas, bien sea por marketing o por modas no beneficia la imagen mental colectiva que tenemos de algo tan importante para la cria humana como lo es el ser llevada en brazos. Simplemente porque conceptualmente no realizan un “buen porteo” en términos fisiológicos y físicos ni para el bebé ni para el porteador.

Culturalmente, y geográficamente en Occidente.

Es muy común que madres o padres que llevan a sus bebés en la espalda oigan expresiones del tipo -“llevas al bebé como …. ”-. Una expresión en la que podemos utilizar el nombre de muchas culturas, países o incluso continentes: peruanas, esquimales, africanas, asiáticas, y/o cuasi cualquier otro lugar del planeta tierra.

Muchas de estas familias porteadoras saben que es en realidad, esta forma de llevar al bebé humano una técnica que se utiliza ancestralmente por nuestra especie desde todavía no se sabe muy bien cuanto tiempo. Incluso en un tiempo no muy lejano también en Europa.

Recientemente algunos antropólogos sugieren a la invención del artefacto portabebé como un factor, compartido con otros factores, evidentemente, responsable de la bipedestación humana. Independientemente de su veracidad, que parece quizás un tanto exagerada, pues no se ha podido demostrar pero que nos dan una idea de lo indispensable que se considera para la especie humana la supervivencia de sus crias, y por supuesto la  adaptación a la vida familiar, social y laboral y la continuación de la vida cotidiana sin que los pequeños pasen a ser “una carga”, sino simplemente a acompañar nuestro día a día desde un lugar privilegiado y seguro: en constante contacto con un ser querido.

Actualmente y alrededor del mundo se puede observar aún cómo la mayoría de las mamas y familias, e independientemente de las culturas o países en los que viven, se fabrican, se confeccionan o simplemente, utilizan métodos para poder llevar a sus hijos en brazos sin que sea realmente percibido por nuestra visión occidental como indispensable, o simplemente, útil, y que de alguna manera subestimamos este tipo de crianza y de convivencia con los más pequeños.

“Occidente no lleva a sus bebés en brazos”

Esto dirían los titulares de muchos periódicos o revistas en estos países si se dieran cuenta de los beneficios culturales y sociales que puede tener criar a sus futuras generaciones de esta manera.

Sin embargo, lejos de esto cuanto más se occidentalizan las culturas y sociedades o cuanto más se acercan a la modernidad, más se dejan de lado este tipo de practicas. Y es que para ser aceptadas en la sociedad moderna deben renunciar a cierto tipo de prácticas etnicas de la vida cotidiana.

Es corriente saber que muchas mamas de origen africano en Occidente portean a sus bebés únicamente en sus casas, cuando no se las vé o se las critica. Que para sentirse lejos de la visión  occidental que los percibe como población inmigrante simplemente utilicen otros dispositivos más “modernos” y mucho menos prácticos e incómodos.

En otras ocaciones también podemos escuchar expresiones de familias latinoamericanas “en mi país llevan así… pero las Indias”. Calificativo por otro lado descalificativo en tanto en cuanto se incluye dentro de lo rural, y lo antiguo que no es bienvenido en oposición a lo moderno y mejor. Cómo si rural fuese igual a antiguo y peor, y moderno fuese sinónimo de mejor.

Afortunadamente existen cada vez más iniciativas que fomentan este tipo de portabebés tradicionales y ergonómicos, respetuosos de la fisiología del ser humano y que implican en muchos casos un acercamiento al bebé más respetuoso con sus necesidades, y menos adultocéntrico. Reducirla al concepto de “moda” es eso… reducirla y simplificarla.

Así, por ejemplo se constata que un gran conjunto de pediatras brasileños fomenta el uso de dispositivos ergonómicos adecuados para llevar al bebé, ayudando y fomentando igualmente la instauración de la lactancia materna.

Se reconoce internacionalmente el beneficio de los Cuidados Madre Canguro para bebés prematuros en los hospitales y fuera de los hospitales para todos los bebés. En España son cada vez más los hospitales que lo instauran con mayor o menor implicación y cada vez más los padres y familias que reclaman el Método Canguro.

Iniciativas como la Semana Internacional de la Crianza en Brazos que ya tiene adeptos en todo el mundo y que acaba de celebrarse, comienza a tener en España su propia repercusión.

La proliferación de Asociaciones de Lactancia, Grupos de Madres y no lo olvidemos,  la creacción en 2008 de la Red Canguro (Asociación Española de padres y madres para el Fomento del Uso de portabebés) están dando en nuestro país sus frutos poco a poco.

Esperemos que poco a poco esta Imagen Colectiva de Occidente se vaya modernizando y mejorando. ¿y tú qué imagen mental tienes de los porta bebés? ¿y a tu alrededor qué piensan? ¿crees que puedes darles argumentos para cambiar esa imagen?

2 comentarios

  1. Maravilloso artículo, no hace falta añadir más.

  2. Me encantan los portabebes, y eso q empece a utilizarlos un poco tarde (cuando mi bichillo tenia 5 mesea). Tenemos una mochila-fular elastico, tres bandoleras y un mei tai. Ya tiene 16 meses, y le encanta ir pegadito a mi!.
    Por otro lado, hago mi pequeña aportacion dando una charlita en los centros de salud de mi zona (soy enfermera) en las clases de educacion maternal sobre el porteo y los diferentes portabebes (y la diferencia entre los ergonomico y los que no).
    Besitos.

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