Vivencia de una mamá especial

Por Mônica Brasil para Red Canguro

Después de 5 largos años de espera y dos abortos, tuvimos la noticia que yo volvía a quedarme embarazada, y el 05/03/2011, nació Eva, mi estrella. La llamo así, mi linda Estrella, porque ha venido dar un brillo especial a mi vida.

Yo no tengo el antebrazo derecho, nombrado como Discapacidad Física y en lenguaje técnico Agenesia del antebrazo derecho. Nací así, con esa tal ‘Discapacidad’, no sabría deciros el motivo, porque nunca pregunté a mi madre.

Es cierto que tuve algunas dificultades a lo largo de mi vida, pero la peor de ellas, el prejuicio que la gente tiene con respeto a ‘lo diferente’. Disfruté la suerte de nacer en una familia fantástica que supo administrar en tener una hija ‘diferente’. No me han tratado ni mejor, ni peor, fue creada como cualquier niño con sus habilidades y dificultades, quizás por eso siempre fue muy atrevida con todo.

Cuando me quedé embarazada y fui sintiendo a cada día aquella vida desarrollando dentro de mí, empecé a sentir un miedo que nunca había tenido antes en mi vida, miedo de no estar preparada para hacerme cargo de alguien que iba a depender de mí. De repente me vi creyendo en lo que muchas personas pensaban sobre mí, que yo era ‘Discapacitada’ y que yo no seria capaz de estar ’Capacitada’ para cuidar de lo que más amo en mi vida, que es a mi hija. Pero, cuando vi por primera vez la carita de mi Estrella, me enamoré de tal manera, que mi amor fue y es más fuerte que cualquier sentimiento de miedo.

Diariamente tengo la oportunidad en disfrutar que soy mas CAPAZ de lo que ni yo misma podía imaginar, una de ellas es ser mamá canguro, porque quería poder llevar mi hija en brazos a todos los lados, y con una sola mano me iba a dificultar muchas ‘maniobras’.

No tengo la intención en ser dramática con mi relato, os he contado todo eso para que podáis entender que podemos ser capaces de lo que sea cuando creemos en nosotros mismos.

Como ya comentó otra mamá por aquí, yo también me había comprado una ‘colgona’ (mochila de marca), y dinero tirado a la basura, porque Eva no aprobó y solo conseguí estar con ella en la mochila por 10 minutos, porque no paraba de berrear.

Fue cuando tuve el recuerdo que en las clases de preparto nos habían dado un folleto sobre el tema de llevar el bebé en brazos, busqué en la net la Redcanguro y logré conocer un universo de posibilidades, conocer el ‘mundo de los trapitos’ me facilitó la vida en muchas maniobras.

Hoy llevo a mi Estrella en un ‘híbrido’ mochila/fular, estamos felices, porque ella disfruta ‘de mis brazos’ y yo de tenerla tan pegada a mí, además puedo tener la mano libre para poder hacer otras cosas.

Nuestro próximo desafío es aprender a manejar bien algún anudado del fular, ya que eso de ‘los trapitos’ es un verdadero vicio. ¡¡¡Animaros!!