Sobre la importancia del contacto (parte 3)

ME SIENTO YO PORQUE ME TOCAS. Parte 3: El Yo-Piel

Artículo de C. Nisak publicado en maternage.free.fr y traducido del francés por Red Canguro. Título original: “Ma peau, je me sens moi parce que tu me touches” (1985). (Leer aquí la parte 1 y la parte 2: La Mano)

El Yo-piel, órgano de apego

Por la piel –uno de nuestros primeros órganos sensitivos que empiezan a funcionar y el más extendido en el cuerpo humano- es por donde toma todo el valor el contacto vital instintivo del niño hacia su madre.

El recién nacido conoce a su aliado, su “playa” de amor y de reposo. Conoce mejor que la madre la textura de su carne, los lugares para reconfortarse y la dulzura que esa piel le ofrece, relajada y flexible, o le niega, rígida y dura. Se agarra a esta piel, se cuelga con fuerza o desesperación, porque conoce la “naturaleza” de este contacto (una madre no puede engañar a su hijo sobre sus intenciones si a pesar de gestos aparentemente acogedores no tiene ganas de dar, el niño lo sabrá). Seguir leyendo

Reflujo Infantil y Portabebés: Una Coexistencia Feliz

Por Laura Heller, M.Ed.
Miami, Florida

Mi nombre es Laura, y encontré mi camino hacia el mundo de los portabebés porque mi bebé nació con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) también conocida como reflujo infantil. Jonah estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales al nacer(UCI). Cuando se lo llevaron a la enfermería recién nacido para observación, se puso azul. Tuvo lo que se llaman episodios de apnea, lo que significa que dejaba de respirar. Después de hacer algunas pruebas, los doctores le diagnosticaron reflujo infantil severo. El ácido subió tan alto en su esófago, que sus pulmones se cerraron para protegerse a sí mismos. Jonah fue enviado a casa con un aparato que monitorizaba su apnea y bradicardia (desaceleración del latido del corazón). Los padres de niños con ERGE se preguntan, ¿por qué mi bebé tiene reflujo? En el caso de mi hijo, no estaba en absoluto relacionado con lo que comía puesto que tuvo estos episodios justo después de nacer. En Jonah se trataba de un esfínter esofágico inferior inmaduro. Simplemente nació con ello. Para otros, puede venir de intolerancia o alergia a la proteína de la leche o de la soja. Las intolerancias severas a las proteínas y las alergias, pueden derivar en desórdenes eosinofílicos. También están aquellos bebés que tienen reflujo porque han nacido con estenosis hipertrófica pilórica (cuando los músculos del píloro, la parte inferior del estómago que va hacia el intestino delgado, se hipertrofian e impiden que la comida salga del estómago) o hernia hiatal (cuando una parte del estómago penetra en el tórax a través de una apertura en el diafragma).

Cuidar de un niño con reflujo es todo un reto. El reflujo causa dolor, porque el ácido del estómago está constantemente ascendiendo hacia el esófago e irritándolo. Hay dos tipos de reflujo. Reflujo silencioso y reflujo regular. Reflujo silencioso es lo que tenía Jonah. Es cuando el ácido circula arriba y abajo por el esófago, causando una doble quemazón. Reflujo regular es cuando el ácido viaja hacia arriba por el esófago y el bebé lo expulsa. El reflujo silencioso muchas veces no se diagnostica porque existe una percepción falsa, muy común, de que un bebé tiene que vomitar para ser diagnosticado como reflujo. Otra percepción falsa muy común es que un bebé tiene que perder peso (por vomitar) para que sea diagnosticado como reflujo. Muchos bebés de hecho ganan peso muy bien, porque encuentran un consuelo en comer. Jonah era un buen comedor y nunca tuvo problemas para ganar peso. Seguir leyendo

Protesta contra el programa “Madres adolescentes” de Cuatro

madres-adolescentes2Las asociaciones abajo mencionadas deseamos expresar el malestar y preocupación que sentimos tras la emisión el pasado Viernes 26 de Septiembre del programa “Madres Adolescentes” en la cadena de televisión Cuatro.

Respetamos la libertad de cada madre de tomar las decisiones que crea adecuadas en relación con la crianza de sus hijos, pero lo ideal sería que esas decisiones fueran tomadas en base a una información adecuada, completa y veraz.

En el citado programa se ha dado información incorrecta o incompleta sobre diversos aspectos de la crianza. Seguir leyendo

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? por Liliana: “¡qué tranquilidad la de mi hija!”

Lilliana, Juana Díaz (Puerto Rico).

Cuando estaba embarazada de mi hija, empecé a buscar información en páginas de internet de cómo criar a un bebé. Ahí fue donde encontré información sobre los portabebés. Claro, que al principio lo vi raro y no me gustó mucho. Me dije a mi misma: “por qué cargarlo, si para eso están los cochecitos y están más cómodos”, pero cuando empecé a leer me orienté y descubrí que es la mejor forma de llevar a un bebé. Me convenció y mi primer portabebés fue un pouch. Me llegó mucho antes de dar a luz, así que practicaba todo los dias. Cuando di a luz desde el primer día que nació la puse en su pouch: ¡qué tranquilidad la de mi hija! Recuerdo que lloraba si la sacaba. En fin, fue creciendo y compré una bandolera de anillas ya que el pouch le quedaba un poco incómodo. Mi hija me sorprendía cada día más: no lloraba, siempre estaba feliz, sobre todo atenta. Los beneficios son muchos. En fin, llevo un año cargándola y no me arrepiento de nada. Los vínculos afectivos son muchos. Ahora tengo otro bebe al cual también llevo en brazos. No saben lo mucho que disfruto de este tipo de crianza: es lo mejor que me pudo pasar.

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? por Núria: “Me ayudó mucho con los cólicos”

Al nacer mi hijo mayor, que ahora tiene 4 años, compré una bandolera de Crianza Natural. Había leído en los foros de las ventajas de los portabebés y quise comprobar si realmente iba tan bien como decían. Realmente la encontré muy útil, casi siempre iba con él en la bandolera y cuando tenia que tomar el carrito por cualquier cosa, la llevábamos guardada porque tarde o temprano los bebés se cansan del carrito y quieren brazos y así era mucho más fácil. Me ayudó mucho con los “cólicos”, los llantos inexplicables, o los llantos de sueño, porque era ponerlo en la bandolera y calmarse (casi siempre) o quedarse frito.

Usamos la bandolera hasta que mi hijo mayor tuvo unos 2 años y siempre le he tenido un cariño especial porque fue una gran ayuda en la crianza de mi hijo y me abrió la puerta al mundo de los portabebés. También compré una Ergo para ir a la espalda cuando ya era mas mayor pero no acabó de gustarle. Creo yo que es porque estaba acostumbrado a ir a la cadera y no le gustaba ir atrás porque no me veía la cara. Seguir leyendo

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? por Susana: “lo que necesitaba era contacto con la madre”

“¿Cómo empecé a usar portabebés? Mi bebé lloraba mucho por las tardes durante el primer mes. Pensaba que era porque yo no tenía suficiente leche. La pediatra (ni idea de lactancia) me dijo que, en efecto, por la tarde se tiene menos leche (?) y que tuviera paciencia. La matrona me dijo que tomara hinojo (?) No sabía qué hacer. Entonces una monitora de un grupo de lactancia me dijo que probablemente el niño estaba excitado por todas las sensaciones y experiencias que había tenido a lo largo del día, y que lo que necesitaba era contacto con la madre. Me sugirió usar un portabebé. Así comencé, por las tardes, a ponerlo en una mochililla y marcar unos pasos de sevillanas: se quedaba tranquilo y, al final, dormido.”

El nido (No lo cojas, que se acostumbra)

El bebé, cuando es llevado al hogar de su madre, ya conoce a fondo cómo es la vida. A un nivel preconsciente que determinará todas sus impresiones posteriores, al igual que las determina ahora, sabe que la vida es insoportablemente solitaria, que no responde a sus señales y que está llena de sufrimiento. Seguir leyendo