Portabebés: también para niños mayorcitos

Todo niño susceptible de ser llevado en brazos en algún momento, es susceptible de ser llevado en portabebés, aunque ya le consideremos “mayorcito”. Lejos de lo que el resto del mundo diga: que ya es mayor, que pesa mucho, que debería ir andando, etc. durante mucho tiempo necesitará o querrá “brazos” porque esté cansado, porque tenga sueño, porque se asuste o se agobie si toca caminar entre mucha gente, porque interesa ir más rápido, porque quieres tener a la niña controlada (en un aeropuerto, o en unos acantilados..)  o porque simplemente esté “mimoso”; de una forma o de otra, siempre será agradable volver a llevarle a “upa”, pegadito a nosotros y cuidando de nuestra espalda mucho más que si le llevásemos sólo y exclusivamente con la fuerza de nuestros brazos.

En muchas ocasiones veremos a padres cargando con el cochecito de un sitio a otro con niños ya grandes, porque para esos momentos en que necesiten brazos la mayoría no están por la labor de cargarlos debido a su tamaño y peso y, sin embargo, seguramente, nadie les dirá que son muy grandes para el cochecito.

Las familias que porteamos, sin embargo, estamos encantadas cuando nuestros hijos quieren brazos, porque volvemos a compartir con ellos esos momentos casi mágicos de intimidad y contacto que siempre añoramos cuando comienzan a dar sus primeros pasos. Ya no tenemos al bebé que llevábamos amorosamente casi todo el día Sigue leyendo

Así se empieza…

Alan con "el Ramón"

Alan con "El Ramón"

Nuestra sociedad aún se sorprende de ver a madres y padres llevando a sus bebés en brazos o con portabebés porque no hemos conocido otra cosa que carritos…

Todas las familias dan por sentado que, si viene un bebé, un cochecito es compra indispensable… es como si bebé y cochecito fueran un binomio inseparable. De hecho, hasta los muñecos vienen con carrito.

Los niños de hoy juegan con sus muñec@s a darles el biberón, a dormirles en su cuna y a pasearlos en carrito. No es extraño que cuando esos niños crecen y se convierten en padres… repitan esos roles que han visto y que han ensayado durante toda su infancia.

Por eso es tan importante no sólo que nuestros hijos hoy nos vean amamantar o llevar a nuestros hijos en portabebés sino que, además, jueguen a ello… a imitarnos. Todos los padres sabemos qué fácil es que un niño aprenda por imitación. De hecho es lo que más les gusta: hacer lo que nos ven hacer… Sigue leyendo