“Ajustar la bandolera” por Sol Z.B.

Artículo original publicado en Marsupina, mamá cangura

Las bandoleras son portabebés muy simples y versátiles, rápidos de poner y quitar, fáciles de guardar en cualquier bolso y muchas veces los grandes preferidos de los pequeños (al punto de sólo aceptar este tipo de portabebés)

Al ser tan fáciles y rápidos de poner y quitar los convierte en portabebés ideales para la época del “sube y baja”, esa en la que los peques comienzan a caminar y piden brazos y suelo a cada rato. Son unos de los portabebés más frescos de cara al verano y muy cómodos de cara al invierno, ya que pueden ponerse debajo del abrigo y subir y bajar al bebé incluso sin quitarse la chaqueta.

La verdad, para mí, las bandoleras están llenas de ventajas, en especial su sencillez, rapidez de uso y preferencia de los peques (y mayores en ciertos momentos). Sin embargo, a veces al principio, puede resultar mucho más complicado de lo que parece…

Una de las primeras dificultades que comentan los padres es que la tela se les hace un “burruño” al pasarlas por las anillas.

Para que eso no suceda hay que intentar pasarla lo más ordenada posible, formando una especie de acordeón y procurando que cada extremo de la tela entre y salga por el mismo lado. Sigue leyendo