El Kanga, el paño africano y su uso como portabebé

En Red Canguro seguimos celebrando la Crianza en Brazos.  El lema para este año fue Portear una tradición, y publicaremos una serie de artículos en relación a esta consigna

Artículo escrito por Merce, publicado originalmente en su blog Mi Saquito Mágico y reproducido aquí con permiso de su autora.

pagneEl Kanga, también conocido como “paño africano” es, personalmente un tipo de portabebé, o mejor una tela para usar como portabebé, que me gusta mucho, sobre todo para hacer ciertas actividades. También es verdad que raro es el portabebé que a mi no me gusta ;P si mantiene ciertas características de BUEN PORTABEBE. Os voy a hablar inicialmente desde un punto de vista técnico y otro día os hablaré de mis experiencias.

El Kanga es el portabebé africano del que en Occidente tenemos una imagen mental más usual de la cultura Africana, sin embargo, no es el único, ni mucho menos. Dejaré de llamarle paño africano, ya que en África coexisten muchos tipos de paños fabricados con diversos materiales y en verdad designa un tipo de tela, no un portabebé.

Lo que nosotras conocemos como tal es el paño que se utiliza fundamentalmente en el Oeste de África. De muy diversos motivos y colores es toda una prenda de vestir, versatil, cómoda, fresca y sobre todo.. útil y sencilla. Con contenidos culturales y sociales merecería un capítulo o más a parte, pero no es nuestro fin para este artículo.

Una variedad muy extendida es el wax que es la tela de algodón con una especie de cera que le da su característica de hidrofoba, es decir que se moja menos y además conserva las cualidades transpirables de los tejidos vegetales. En muchas ocasiones su fabricación es holandesa.

El Kanga como portabebé

Es uno de los tipos de porta bebe más sencillos de usar y utilizar. Un simple rectángulo de tela en el que instalar muy rápidamePiggybacknte a su bebe en la espalda, o en la cadera.

Un original pedazo de tela rectangular, tejido en algodón, de la longitud de los brazos abiertos (de una mano a la otra). Su ancho es aproximadamente la mitadde su longitud (quizás un poco más grande). El paño está rematado de cada lado.

El tamaño está normalmente condicionado por la talla del porteador, pero de manera standart se vende en 1,75×1,20 aproximadamente. También se puede comprar una tela a la medida “personal” (largo de tus brazos extendidos) y que cumpla con las características principales (algodón 100% a ser posible, sin elastanos ni viscosas), o incluso una sábana.

Tradicionalmente se pueden utilizar dos tipos de telas: el Kanga o el Kitenge. La diferencia es que el Kanga es mas corto que el Kitenge. El Kitengese puede utilizar además para llevar en la cadera. Sin embargo ni Kanga ni Kitenge son prendas exclusivas para el porteo de bebés, ambos son utilizables como prendas de vestir, para cargar cosas, etc… con los múltiples anudados, la imaginación y la necesidad de cada uno. Tampoco originariamente es una tela exclusivamente de uso femenino, también los hombres la llevan y la usan igual, aunque es menos frecuente verles usarla como portabebé.

En muy corriente llevar dos. Nunca se sabe cuando vas a llevar al bebé de alguien o cargar algo…

La mayor parte de los paños africanos están decorados, pero no es necesario. Un simple pedazo de sábana puede hacer perfectamente las veces de paño. Te recomentamos que no uses tejidos que tengan viscosa, como los pareos, ya que escurren y tienden a dar de si, por lo que el bebé se encuentra demasiado bajo y se vuelve incómodo en poco tiempo.

Al ser un portabebé muy fresquito en verano y de muy sencillo uso muchas usuarias nos hemos preguntado las necesidades de la tela. Aunque es preferible que sea un tejido fino por su frescor, se puede incluso hacer con una toalla.

En la playa o la piscina usar una toalla es una buena idea cuando te has olvidado tu portabebé y tienes que llevar un montón de trastos y a tu niño o bebé. Sorprende por su buena tensión, y su poca necesidad de ajustes repetidos. Es perfectamente factible realizar este tipo de porteo sin nudos, pero debes ser ya una porteadora con confianza y un poco de experiencia, por lo menos ;D.

Se me olvidó mi tonga... ;P Muy buena opción. Seguro, buena tensión y sosten para niños grandes. Menos necesidad de ajuste y casi no necesita nudos

Un porteo particular

Es un porta-bebe que no conviene a todo el mundo puesto que se apoya sobre los senos, lo que hace que las mamas lactantes con predisposición a mastitis o a obstrucciones de los canales lactíferos puedan tener problemas. Aunque en esto hay diversidad de opiniones.

Apoyándose en la zona lumbar es más cómodo para las mamás africanas que constitucionalmente tienen un sacro más pronunciado y puede resultar incómodo para las mamas que poco tiempo después de dar a luz tienen aún la curva de la lordosis lumbar pronunciada debida a los cambios en el esqueleto que experimentamos en el embarazo.

Otro inconveniente es que es un porta-bebe que puede ser necesario de ajustar frecuentemente, aunque entran en juego las calidades de la tela utilizada y el portador puede encontrarse menos cómodo, la maña es a veces más importante.

Con un Kanga es necesario igualmente quitarse el paño completamente para dar de comer al pequeño. No es posible hacerle “girar” hacia delante como en una hamaca de anillas.

Por otro lado no es un portabebé recomendado para novatas, es necesario sentirse confiado para intentar este tipo de porta-bebe ya que es verdad que pueden parecer (y  sólo parecer) menos seguros en un primer momento que otros porta-bebes dorsales, como el porta-bebe asiático o el fular.

Sin embargo, una vez adoptado es un portabebémuy fácil de instalar de forma rápida y muy ligero en verano. Es igualmente uno de los porta-bebés más económicos a fabricar.

Actividades para este tipo de porteo

En realidad casi cualquier tipo de actividad es posible, pero más cómodo para unas que para otras. En Occidente preferimos un porteo mucho más alto dadas nuestras actividades habituales y nuestra complexión física. Sin embargo cuando se trata de permanecer agachadas durante un tiempo es sin duda el más adaptado.

Puedes por ejemplo trabajar el campo con el bebé en la espalda, pasar la aspiradora, hacer las camas, todas esas actividades que requieren una posición específica del porteador.

“Porteo: cómo y por qué” por Nohemí Hervada

Artículo escrito originalmente por Nohemí Hervada para la revista Madre Tierra y reproducido aquí con el permiso de su autora.

“Porter c´est bien, bien porter c´est mieux”

Con este dicho francés resumiría mi opinión sobre el porteo y los portabebés.

La primera vez que lo leí no imaginaba lo ligada que quedaría mi vida a ese concepto en particular y al mundo del bebé y la maternidad en general.

Siempre supe que llevaría a mi bebé en un portabebés, me parecía lo mejor, lo natural, lo apetecible, lo práctico… Y todo eso sin tener ni idea ni de fisiología del bebé en relación al porteo, ni de beneficios en relación al apego ni al desarrollo. Simplemente sabía o intuía que así era como tenía que ser.

Compré mi primer portabebés estando embarazada aún: una mochila comercial de las que se encuentran en cualquier tienda de puericultura. No veía diferencias entre unas y otras, así que escogí una como podia haber escogido otra. Como en tantas otras cuestiones, el vacío que nos crea la falta de referencias cercanas, reales y sinceras se encarga de llenarla la publicidad. Así que ya tenía en casa esa fantástica mochila tan vendida, y ahora solo quedaba esperar para poder usarla.

El primer día que salí de casa con mi bebé de apenas 5 días, le coloqué en la mochila, dispuesta a disfrutar de lo que ya me parecía algo esencial: llevarle cerca de mi cuerpo.

Ese primer contacto con la mochila no fue como esperaba. Sentía que ese artilugio no lo sostenía bien, no lo “envolvía” como hacían mis brazos,

Así que aun dentro de ella, eran estos los que sostenían el cuerpecito de mi hijo, rodeándole alrededor de esa tela demasiado gruesa, para conseguir mantener lo que me parecía la posición natural de un bebé en brazos. Ahí pensé que algo fallaba, que tenía que haber otra forma más cómoda, más segura y más natural de llevar a un bebé en brazos.

Ahí empezó mi búsqueda. Y ahí descubrí todo un mundo.

Nuestro primer fular

Con mi primer fular me di cuenta desde el minuto uno de la diferencia. Y eso que solo tenía una hoja fotocopiada con unas cuantas imágenes para aprender un par de nudos. Nudos que por supuesto estaban mal hechos, y aun así me daban más confianza que aquella mochila de diseño.

Fui interesándome por este arte, leyendo de páginas de otros países que tenían ya años de experiencia en porteo, practicando,recopilando e incluso traduciendo información.

Me fascinaban los portabebés que llamamos étnicos. Ver como a lo largo y ancho del mundo, en la historia del hombre todos los pueblos han compartido esta práctica del porteo.

Iba descubriendo las diferentes formas de portear, y sus por qués. Cómo cada sistema casi siempre estaba influenciado por el estilo de vida, el clima, los recursos disponibles e incluso la fisionomía de cada raza. Sigue leyendo

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? Por Flor de Guadalupe: “Si algo tengo grabado de mi primer embarazo es mi enorme deseo de seguir teniendo a mi nena cerca de mí después de nacida”

De izquierda derecha de arriba abajo: -Sofía y Fátima durmiendo -Fátima en el fular -Sofía con rebozo como bandolera -Sofía con rebozo doblando ropa de Fátima -De nuevo Fátima en su fular -Las tres descansando en la cama

De izquierda derecha de arriba abajo: -Sofía y Fátima durmiendo -Fátima en el fular -Sofía con rebozo como bandolera -Sofía con rebozo doblando ropa de Fátima -De nuevo Fátima en su fular -Las tres descansando en la cama

Flor de Guadalupe Montante Arreola, Nuevo León (México).

Antes de comenzar a narrar mi historia, quiero agradecer su apoyo a Nohemí Hervada, a quién contacté en esta red, y que sin importar el océano de distancia que nos separa –literalmente- me apoyó con sus conocimientos para convertirme en una mamá canguro. Sigue leyendo

La Tela Portabebé

Artículo publicado originalmente en www.centroamara.com

AUTORA: Yolande Thomé. Alumna Master en Sexología Clínica y de la Salud.  Promoción IV (2005-2007).

INTRODUCCIÓN

portabebeEsta monografía sale de mi interés por los primeros momentos de la vida y por mi preocupación de prevención, de salud. La relación que tenemos con nuestro cuerpo tiene que ver con cómo lo hemos vivido a lo largo de nuestra vida. Durante la primera infancia se fraguan todos los elementos básicos, el “kit de supervivencia”, la base sobre la cual construimos las relaciones con nosotros/as mismos/as y con los/as otros/as así como nuestro equilibrio y salud psíquica.

Cuando nace un bebé, nace totalmente dependiente y pocas opciones tiene a su alcance. Se va construyendo desde lo que recibe de parte de sus cuidadores/as. Toma consciencia de su cuerpo, de sus necesidades, de sus deseos, a través del espejo de las relaciones.

¿Cuáles son las relaciones que desarrollan positivamente a los bebés? ¿Qué necesidades tienen? ¿Cómo atender esas necesidades? ¿Qué favorece una autoestima constructiva? ¿Qué favorece la adquisición de actitudes positivas ante el propio cuerpo, el cuerpo del otro y la vida? ¿Cómo poner las bases de una sexualidad plena y satisfactoria? Sin pretender dar la vuelta con detalle a todas estas preguntas, en esta monografía trataré de ofrecer una herramienta concreta, muy antigua pero a la vez recientemente re-descubierta en Occidente, que permite, en el día a día, ir fraguando unos bebés y futuros adultos felices. Pero antes de ofrecer esta herramienta, toca hacer el camino hacia ella… Sigue leyendo