¿Cómo llegué a ser mamá canguro? Por Flor de Guadalupe: «Si algo tengo grabado de mi primer embarazo es mi enorme deseo de seguir teniendo a mi nena cerca de mí después de nacida»

De izquierda derecha de arriba abajo: -Sofía y Fátima durmiendo -Fátima en el fular -Sofía con rebozo como bandolera -Sofía con rebozo doblando ropa de Fátima -De nuevo Fátima en su fular -Las tres descansando en la cama

De izquierda derecha de arriba abajo: -Sofía y Fátima durmiendo -Fátima en el fular -Sofía con rebozo como bandolera -Sofía con rebozo doblando ropa de Fátima -De nuevo Fátima en su fular -Las tres descansando en la cama

Flor de Guadalupe Montante Arreola, Nuevo León (México).

Antes de comenzar a narrar mi historia, quiero agradecer su apoyo a Nohemí Hervada, a quién contacté en esta red, y que sin importar el océano de distancia que nos separa –literalmente- me apoyó con sus conocimientos para convertirme en una mamá canguro. Seguir leyendo

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? Por Lara: «¡le llevaríamos únicamente en brazos!»

Lara, Bilbao.

Antes de pensar en ser madre ya miraba con recelo los carritos de bebés. Aunque los creía imprescindibles, me parecía que los bebés se tragarían el humo de los coches ya que las sillitas están a nivel de los tubos de escape. Me inquietaba ver a las madres cruzar la calle con el carrito por delante, casi sin mirar la carretera. Y me angustiaba ver a esos bebés tan solitos, y tan separados del mundo. Sin embargo, las imágenes de indígenas cargando a sus bebés en distintas telas me resultaban mucho más acogedoras, igual que le ocurría al que iba a ser el padre de mi hija, que pasó una temporada en México y tuvo la oportunidad de ver a muchas mujeres cargando a sus hijos. Seguir leyendo