¿Cómo llegué a ser mamá canguro? Por Noelia: “comienzo torpe, final experto”

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La primera vez que me probé el fular, embarazada.

Noelia, Valencia.

Aún no estaba embarazada (pero ya quería estarlo) cuando ví un fular por primera vez. Fue en Vinçon, en Barcelona. Un folleto explicaba que en los países que llevan así a los bebés no existe el cólico del lactante. Me pareció muy tierna la idea, aparte de lo de los cólicos. Así que cuando ya estaba muuuuy embarazada, conseguí que mi yaya me regalara mi primer fular, uno elástico (a ella le parecía algo muy raro, como a casi todo el mundo). Aún no tenía ni idea de lo importante que iba a ser para mí aquella decisión. Sigue leyendo

¿Cómo llegué a ser Mamá Canguro? Por Luz: “Yo puedo dar el pecho de pie”

Luz, Bilbao (Vizcaya).

Mi hermana me quería regalar una Baby Björn cuando estaba embarazada. Yo no tenía ni idea todavía, pero había ido al curso de Acuario para dar a luz, y allí vendían la bandolera Kangur, y en Haurdun (asociación en pro de un parto y crianza respetuosos) también la tenían algunos, así que le dije: “prefiero una bandolera”.

Curiosamente, una matrona de Acuario, me dijo por aquel entonces: “si te apañas, creo que lo mejor es un fular”. “Si te apañas, si te apañas…” Estas palabras repiqueteaban en mi interior, removiendo todos mis complejos. Yo no era apañada, luego me reafirmé: “prefiero una bandolera, y cuanto más armada y fácil de usar (creía que una cosa era sinónimo de la otra), mejor”. Sigue leyendo

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? Por Luisa: “No era tarde para llevarla en portabebé”

Luisa, Aranda de Duero (Burgos). 

Soy Luisa, tengo dos niñas, de 5 años y de dos años y medio y voy a relatar mi historia con los portabebés.

Cuando tuve a mi hija mayor, opté por la lactancia materna, para mí era la única opción. Y cuando mi hija con 11 meses quiso destetarse, busqué información en internet. Encontré el foro de Crianza Natural y allí supe que mi niña pasaba por una huelga de lactancia. (Allí descubrí también que existían otros portabebés que no fueran la “baby colgón” -BabyBjörn- que yo tenía, pero no me atrevía a dar el paso por más que me llamaban la atención). Lamentablemente, no quiso continuar con la teta, “me destetó”, y para mí fue muy, muy frustrante.

Ya entonces planeábamos un segundo embarazo, y no dejé de informarme sobre embarazo, parto respetado, sobre lactancia y sobre crianza con apego. Así, mi hija pequeña vino al mundo de una manera más natural, con un parto más respetado, aunque no tanto como hubiera querido… En cuanto a la lactancia, tenía claro que quería hacerlo mejor y, al menos, tenía información para, si ocurría otra huelga de lactancia, saber cómo actuar. Pero esto no pasó y mi hija hoy tiene ya 31 meses y seguimos lactando feliz y satisfactoriamente.

La falta de apoyo en mi zona y el desconocimiento total incluso por parte de algunos profesionales de la salud me hizo crear el grupo de apoyo a la lactancia hace un año. Y fue más o menos entonces cuando fui redescubriendo los beneficios de usar portabebés. Sigue leyendo

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? por Dámaris: “pero sentir su respiración lo compensa todo“

Dámaris, Tarragona.

Soy Dámaris y tengo dos nenas, Marta, de casi tres añitos, e Isona, de 7 meses.

Cuando me quedé embarazada de Marta hice lo propio, lo común. Miré y remiré decenas de cochecitos, de hamaquitas, y cosas de este estilo. Elegí el cochecito que mejor se adaptaba a nuestras necesidades, como dicen en los anuncios. Nos regalaron una mochila tipo BabyBjörn de Red Castle, pero me dolía mucho la espalda y no la usamos.

El tiempo pasó y me quedé embarazada de nuevo. Cuando nació Isona, yo formaba parte de un grupo integrado por unas mamás de crianza más natural, y hablaban a menudo del foro de Crianza Natural. Un día entré para preguntar sobre la relactancia y me quedé. Fui descubriendo muchas cosas, entre ellas, los portabebés. La primera vez que ví o leí sobre los portabebés tradicionales, reconozco que pensé “eso son cosas de hippies” y lo dejé pasar, ni siquiera me planteé que pudiera ser una opción para nosotras.

A pesar de ello, me fui aficionando a la sección de portabebés, veía las fotos con los niños tan contentos, tan relajados… Cada vez que veía una foto, me decía que quería probarlo, pero  me negaba por tener ciática, creía que seria tirar el dinero. Pero bueno, al final me decidí y a la espera del fular y del mei tai que compré, me hice un fular casero. Sigue leyendo

¿Cómo llegué a ser mamá canguro? por Inma C.: “Tenerla en brazos me reconfortaba”

Inma, Estepona.

Cuando iba a nacer mi hija, que ahora tiene 8 meses, al hacer la canastilla, como la mayoría, compré el carro con todo incluido. Ahora forma parte de la decoración del pasillo de casa.

Desde niña me llamo la atención de coger a los bebes en brazos y siempre me regañaban porque decían que se acostumbraban y era malo . Pero al nacer mi niña, me dí cuenta de que tenerla en brazos me reconfortaba, me sentía más tranquila y ella dormía más tranquila también.

Pero, claro, al salir a la calle no la podía llevar siempre en brazos, y en casa no les parecía bien que me comprase una BabyBjörn, por el tema de la espalda y demás. Pero me puse a buscar información en Internet y entré en la web de Crianza Natural, de la que ya tenía referencias por mi matrona Teresa, y que con anterioridad había visitado. Al tiempo, me registré y adquirí un pouch por medio de otra forera. Y, desde entonces, mi hija sale sólo en portabebés a la calle. Cuando, por algo, la hemos tenido que sacar a la calle en el carrito, no lo quiere. Pero es normal: se ha acostumbrado a ir cerca de mami.

Y en casa, al poco, se acostumbraron, y mis hermanos la sacan a la calle con el pouch. Mi madre es un poco mas reacia.